pero no, la tarta dio la vuelta
y ahora el lado quemado le toca,
la arveja quemada, el huevo explotado,
la banana negra, la carne que era grasita.
Y te das cuenta que todo era más simple,
más fácil.
Tus rulos se hacen lacios
y tu panza más ligera
tus complicaciones disminuyen,
aunque la tristeza a veces reina.
soy satanás


