7 de mayo de 2009

sin tener maldad
casi sin hablar
tengo frío,
cada vez veo menos la distancia entre tus labios
no puedo respirar, temo lastimarte.

y de la inmóvilidad que domina tus labios
desde que me das lo que me das,
pierdo realidad.

retomo hasta encontrar 
con mi lengua un matiz, que me invite.
me encontré arrodillada masticando tus pies
no puedo respirar, temo lastimarte.

soy sirviente del calor que domina tu fragilidad
y de la inmovilidad que domina tus labios.

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